
Ha sido una semana larga y tediosa, con más bajas que altas. Las horas se suceden lentas y viscosas en un viernes como cualquier otro, rutinario y con pocas probabilidades de mejorar. Tarde gris, día frio.
Para paliar el hastío te dispones a escuchar un poco de música. Hoy pruebas ese disco que lleva en la lista de espera varias semanas, más que nada porque no se ve muy interesante. Aprietas Play. Todo seguiría siendo normal hasta que sorpendido te miras y tu ropa ha cambiado , ahora usas uno de esos trajes espaciales blancos que solo conoces por la Televisión.
Las paredes de tu habitación se desintegran, se evoporan, tu asiento tiembla. En cuestión de segundos sales disparado en línea recta hacia el cielo, miras hacia abajo y todo es diminuto.
Mientras experimentas los efectos de semejantes velocidades empiezas a reconocer los planetas que tantas veces te hicieron memorizar en la escuela; tus pensamientos se tornan cada vez más abstractos. 10,000 deja-vus al mismo tiempo y tu sin saber como explicarlo.
De pronto reconoces cada estrella, cada sol, conoces la respuesta a cada pregunta jamás formulada. No quieres nunca abandonar ésta sensación de paz.
Por supuesto que tu sentido del tiempo está alterado, pero ¿quién lo necesita? es solo una convención humana, estupida y angustiante. Ya no hay antes o después. Tu cuerpo es un cometa. Pasas revista a todos los cuerpos celestes que (literalmente) desfilan frente a ti. Colores y siluetas que ningún ojo humano ha visto antes.
No importa nada y ries porque todo lo que te dijeron era una inocente mentira. Lo entendieron todo mal, la respuesta no está en la religion, ni en la ciencia, sino en el arte. De un momento a otro, todo cuadra, encuentras el patrón universal, comprendes conceptos tan densos como "alma" o "eternidad".
Dudas de ti y no sabes cuanto tiempo ha pasado ni cuantos kilometros has recorrido, no hay arriba o abajo; por breves instantes sentiste un poco de miedo, pero ese sentimiento se disipó rapidamente. Quisieras que ésto durara por siempre y sin embargo sabes que no puede ser así. Aun no.
Subitamente tu traje espacial se pulveriza y revela las ropas de siempre. Tienes una sensación similar a cuando te bajas de un tumbling y para tu sorpresa las paredes, tus muebles, tu habitación, todo sigue ahi.
El disco ha terminado.El LP, Tarot Sport, la banda Fuck Buttons.
(Ésto lo escribí la semana pasado pero hasta ahora lo publico. Así de bueno está, así de pacheco también. Si lo quieren, el link está en los comments.)


